Desde la contemplación de un fenónemo explosivo que se dio hace algún tiempo en plataformas de redes sociales la cual constaba en pagar mensualmente para que la cuenta de algunos usuarios fuera acreditada como "certificada" con un tícket azul, surgió en mi un concepto como contra-respuesta alusiva a este deseo superficial de distinguirse basada principalmente en "la no necesidad de títulos universitarios ni etiquetas de nadie" para transformarse en algo, porque es nuestra forma de vida lo que tarde o temprano nos valida; lo que más hacemos es lo que nos define, lo que nos crea, y es lo que seguramente terminará mostrándole al mundo quién somos; nuestra pasión, nuestra visión, nuestras razones, en lo que ponemos nuestra energía, confianza, y amor; la forma en que nos movemos, lo que respiramos, lo que comemos, como hablamos, lo que pensamos, lo que nos viste y desviste, la forma en que vemos el mundo; por lo que renacemos cada mañana, por lo que nos morimos cada noche. Indudablemente el estudiar, entrenar, el sacrificar, la disciplina y el aprender constantemente, son la clave para el desarrollo de nuestras capacidades, pero lo más urgente no es la carrera o plataforma que podamos pagar, sino el hambre, el deseo, la voluntad, la osadía, y la valentía, de que sea como sea logremos crecer hasta hacer enterarse al mundo lo que somos y como nos vemos antes de que nadie nos vea, nuestros propósitos y sueños a lograr, todo eso es lo que tarde o temprano nos forja ante los ojos de los demás.
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