¿Qué es eso de volver a la triste realidad?
Las veces que he salido fuera de mi zona, de mi ciudad, o de mi país, pienso en eso que dicen con pena los viajeros; “de vuelta a la realidad”.
Nunca le he encontrado mucho sentido a viajar y pasarla bien "fuera de una realidad" si al final hay que volver a ella, al aburrimiento, a la monotonía, a la frustración, a la angustia que significa esa realidad. ¿Por qué vuelven a ese estado? ¿Por qué no se quedan? No lo entiendo.
No tiene sentido para mi una vida así, y que pasarla bien disfrutando de respirar nuevos aires este fuera de la mía propia. Nunca he viajado tanto por eso mismo, porque me he ocupado de crear una realidad de constante liviandad en la que haya novedad, creatividad, disfrute y vida, a pesar de sacrificios, obligaciones, y situaciones pesadas. No quiero sentir un viaje como un lapso que no me pertenece, como que no es mío… !ES MI REALIDAD! Contemplar un paisaje nuevo, respirar un aire distinto, experimentar sensaciones desconocidas, interactuar con un nuevo lenguaje, es mi constate realidad, interna o físicamente, adentro o afuera, es mi rutina exquisita, creada por mi para que todo lo que me gusta tenga cabida, una rutina que se reacomoda y se rompe constantemente para expandirse junto conmigo.
Por otro lado, es sabido que al final del camino uno no se lleva nada a la tumba, que es mejor llenarse de experiencias y memorias que de objetos materiales. Pero nos olvidamos que también la memoria termina por cambiar, que si tenemos la fortuna de llegar a nuestros últimos días como ancianos, todo se distorsiona en un baile mágico entre lo que si ocurrió y lo que creamos en ese instante. Quizás producto de un nuevo viaje de conexión necesaria, natural, en ese campo mental ligado a la mente universal que nos muestra nuevas cosas que, curiosamente, en un plano no fueron pero en otro si. Para algunos la mente de los ancianos falla, a mi me gusta creer que es parte del camino; llegar a esa instancia con la suficiente sabiduría y conciencia como para contemplar con amor y desprendimiento la experiencia de un nuevo recordar. Pero como sea, entonces las experiencias y memorias vividas en este plano carnal tampoco se llevan consigo si no somos capaces de hacerlas parte de nuestra realidad, integrarlas, en actos y no solo en recuerdos, en arte por ejemplo. Una frase, un diario, un cuadro, una canción, un poema, una foto, un dibujo, un video... algo que claramente no nos vamos a llevar, porque ya no nos pertenece a nosotros, es nuestra experiencia para el mundo.
El arte es la expresión de esa experiencia, la integración definitiva de ese momento a mi feliz realidad.
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